Jesús, tú sabías que ibas a morir,
pero no fue sencillo,
todo fue muy largo y doloroso,
se te humilló, traicionó y maltrató.

Hoy queremos poner ante ti
a todos los hermanos «crucificados»:
a los que son traicionados por los suyos,
a los maltratados por amor o por odio,
a los mal amados y tristes por su amor,
a los emigrantes que explotamos,
a los que vienen en busca de la buena vida
y nos molestan porque nos quitan lo nuestro…
Te presentamos también a todos los que sufren:
a los que no tienen quién les acompañe,
a los que se aburren de cuidar a otros,
a los que gastan su vida en facilitar otras,
al mundo sanitario, al carcelario, al oficial,
para que pongan calidez en las personas,
para que suavicen su dolor y dificultad,
para que les tiendan la mano
y les hagan fácil lo imposible.
Abraza a todos los que sufren.
Amén.

Tienes algo que decir
Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos.