El Buen Pastor es una figura protectora y amable que Jesús utilizó para revelar la inmensidad del amor de Dios. Jesucristo, nuestro Buen Pastor, nos ha conseguido la vida eterna por medio de su muerte y resurrección.

El Evangelio de hoy, tomado de San Juan 10, 27-30, contiene esta hermosa afirmación: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano.»
El Padre celestial nos ama inmensamente en Cristo, nos conoce a cada uno personalmente y nunca nos abandona. Inclusive, no existe nada que nos afecte que Dios no sepa.
Me encanta observar imágenes de Jesús con sus ovejas. Me ayuda a visualizar esta lectura y el inmenso amor que tiene Dios por mí.
Los meses que estuve enfermo, así como las veces que me he enfrentado a situaciones bien difíciles, pienso en esta imagen. Sobre todo, aquella en la que Jesús carga una pequeña oveja sobre sus hombros. Me gusta pensar que ese soy yo. Inmensamente amado por Él.
Hoy también es la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Estamos todos llamados a orar para que el Señor nos envíe muchos santos sacerdotes. Oremos para que nuestros jóvenes escuchen la voz del Buen Pastor, y por los que están en proceso de formación, para que puedan seguir siendo fieles al llamado.
Te invito a entregarte en las manos del Buen Pastor con confianza. Él cuida de ti siempre. Te alabo, Padre y te doy gracias, porque no existe nada ni nadie que pueda arrebatarme de tu mano. Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo.
¡Adelante con fe!
Diácono Richie

Tienes algo que decir
Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos.