El camino hacia Pentecostés 1 — El gran desconocido

«¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando abrazasteis la fe?» Ellos contestaron: «Pero si nosotros no hemos oído decir siquiera que haya un Espíritu Santo» (Hch 19, 2).

El camino hacia Pentecostés 1 — El gran desconocido

San Pablo llega a Éfeso y encuentra un pequeño grupo de discípulos. Son creyentes sinceros, personas de buena voluntad que se han entregado a la fe con todo lo que tenían. Y Pablo les hace una pregunta directa: ¿habéis recibido el Espíritu Santo? La respuesta es desconcertante: «Pero si nosotros no hemos oído decir siquiera que haya un Espíritu Santo».

Han pasado veinte siglos desde ese encuentro. El padre Antonio Royo Marín, dominico español y uno de los grandes maestros de la teología espiritual en lengua castellana, abre su libro El gran desconocido con esa misma escena. Y se atreve a plantear la pregunta incómoda: si Pablo volviera hoy y se parara en la puerta de cualquier iglesia, ¿qué respuesta obtendría? Su conclusión es honesta y duele un poco: la mayoría de los cristianos sabe que el Espíritu Santo existe, conoce su nombre, lo pronuncia en el Credo y en la señal de la cruz. Pero quién es el Espíritu, qué hace en nosotros, cómo actúa, cómo escucharlo, cómo ser dócil a su acción… eso ya es otra historia.

El Espíritu Santo es el gran desconocido.

Hay algo profundamente triste en ignorar al dulce huésped que vive en casa. Porque eso es exactamente lo que sucede cuando vivimos en gracia de Dios: el Espíritu Santo habita en nosotros. Y Él mismo, con paciencia infinita, va buscando la manera de darse a conocer — a través de una lectura que nos sacude, de una oración que de pronto se vuelve viva, de una conversación que nos deja pensando durante días. Siempre ha sido así. El Espíritu Santo no espera que lo descubramos: Él sale a nuestro encuentro.

Piénsalo por un momento. El día de tu bautismo recibiste al Espíritu Santo. Él entró en tu vida, tomó residencia en tu corazón y desde entonces busca hacerse presente. San Pablo se lo decía a los corintios con total claridad: «¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?» (1 Cor 3,16). Es una afirmación de una densidad enorme: Dios vive en cada uno de nosotros. La tercera Persona de la Santísima Trinidad tiene su morada en nuestro interior. Somos su casa. Y cuando el pecado grave nos aparta de Dios y cerramos esa puerta, el sacramento de la Reconciliación la vuelve a abrir — porque Él siempre está dispuesto a volver.

Y sin embargo, cuántas veces pasamos el día entero sin dirigirle una sola palabra. Sin pedirle una sola cosa. Sin escucharlo. Sin siquiera recordar que está ahí.

Esto es lo que quiero que llevemos durante estos días que nos quedan antes de Pentecostés. Aprender a conocer al que ya vive en nosotros. Presentarnos, por así decirlo, a nuestro propio huésped.

Faltan seis días para la Vigilia. En cada uno de ellos vamos a recorrer juntos un aspecto del misterio del Espíritu Santo, acompañados por hombres que lo han contemplado con profundidad: teólogos, papas, predicadores. Cada uno nos entregará una llave. Ninguna abre todas las puertas, pero juntas nos van acercando a una Persona que espera, con ansias, que nos dignemos a conocerlo.

Hoy arrancamos con la pregunta más básica, la que Pablo hizo en Éfeso y Royo Marín repite veinte siglos después: ¿sabes realmente quién es el Espíritu Santo? ¿O vives con Dios en casa sin haberlo conocido?

Estos días que se abren ante nosotros son una invitación a encontrarnos con Él.

Oración
Atribuida a San Agustín de Hipona

Respira en mí, oh, Espíritu Santo,
para que mis pensamientos
puedan ser todos santos.

Actúa en mí, oh, Espíritu Santo,
para que mi trabajo, también
pueda ser santo.

Atrae mi corazón, oh, Espíritu Santo,
para que sólo ame
lo que es santo.

Fortaléceme, oh, Espíritu Santo,
para que defienda
todo lo que es santo.

Guárdame pues, oh, Espíritu Santo,
para que yo siempre
pueda ser santo.

Amén.

Tienes algo que decir

Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos.

facebook Sigue nuestro grupo de oración en Facebook.

Apuntes del camino es nuestro weblog o bitácora, donde presentamos pequeñas reflexiones sobre los temas cotidianos que encontramos a lo largo de nuestra peregrinación...

Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos... Lo único que te pedimos es que lo hagas con respeto y caridad, según los valores del Evangelio...

Para dejar tu petición de oración visítanos en

Oremos juntos

«Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo» (Salmo 42, 2-3)...

Recibe nuestros artículos por email...

Subscríbete a nuestro blog y recibirás una notificación cada vez que publiquemos un nuevo artículo.

Join 917 other subscribers

Enlaces recomendados