Este es un tiempo de preparación para la llegada del Señor y hoy, tercer domingo de Adviento, encendemos la tercera vela de la corona. Domingo llamado “Gaudete”, que significa ‘regocíjate’, precisamente porque el Señor está cerca. Fíjate que el color litúrgico hoy es rosado.

Las lecturas están hermosas. La primera, tomada de Isaías 35, es una exhortación a la confianza: «Sed fuertes, no temáis.» El Salmo 146 es una lista de alabanzas a Dios destacando las cosas buenas que hace por nosotros, sus hijos amados. La segunda lectura, tomada de Santiago 5, contiene una hermosa invitación: «Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor.» Te invito a sacar un rato en tu hogar y orar con estas lecturas.
Finalmente, el Evangelio de San Mateo (11, 2-11) es hermoso. Trataremos de resumir todo en pocas líneas. Sabemos que Juan el Bautista fue el último de los profetas que anunció la venida de Jesús y también el primer testigo suyo, el que brincó de alegría en el vientre de su madre Isabel.
Juan el Bautista pregunta: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» Parecía dudar, pero no. La pregunta era para sus discípulos, pues quería ayudarlos a creer en Jesús. Y para nosotros también, cuando dudamos. Esta pregunta debe resonar en nuestro corazón.
Jesús responde: «… los ciegos ven y los inválidos andan… y a los pobres se les anuncia el Evangelio.» Él quiere que mires la historia de tu vida y recuerdes las maravillas que Dios ha hecho en ti y para ti. De seguro son muchas.
A pesar de tus dudas y tus faltas, Jesús te invita cariñosamente a mantenerte cerca de Él. Anda, reza conmigo: ¡Señor, no permitas que jamás me separe de Ti! Te invito a quedarte con esta jaculatoria todo el día.
¡Que este no sea un Adviento más!
¡Adelante con fe!
Diácono Richie

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