Él quiere, y tú, ¿quieres?

Él quiere, y tú, ¿quieres?

El segundo domingo de Adviento nos presenta la figura de Juan el Bautista (Mateo 3, 1-12), el último de los profetas, el precursor, el que anunciaba la llegada del Mesías e invitaba a la conversión. Adviento es tiempo de prepararnos para recibir a Jesús, pero esa preparación tiene que comenzar con un corazón dispuesto a recibirle.

Él quiere, y tú, ¿quieres? Este es el tiempo perfecto para buscar la presencia de Dios en tu vida.  El silencio es importante para escuchar la voz de Dios. Así tu corazón se llenará de paz. La paz que sabemos viene del Cielo. Al escuchar la voz de Dios, podrás descubrir y hacer Su voluntad, y esto se llama caminar hacia la santidad. Si quieres crecer espiritualmente, debes recurrir al silencio y la oración. Estos te ayudarán a prepararte para recibir al Niño. Pero el mundo quiere que te llenes de ruidos, bullicio y compras desenfrenadas.

El Evangelio de hoy nos llama a la Conversión. El llamado es claro: “Preparad el camino del Señor”. Te invito a hacer más ratos de silencio y oración y verás cómo en unas cuantas semanas, Jesús renace en tu corazón. Qué tal si separas un tiempo diario para encontrarte con Jesús. Él quiere, y tú, ¿quieres?

¡Adelante, con fe!

Diác.  Richie

Comentarios

  1. AMÉN.

    PEDRO ARSENIO LAVARREDA ANLÉU.

Tienes algo que decir

Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos.

facebook Sigue nuestro grupo de oración en Facebook.

Apuntes del camino es nuestro weblog o bitácora, donde presentamos pequeñas reflexiones sobre los temas cotidianos que encontramos a lo largo de nuestra peregrinación...

Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos... Lo único que te pedimos es que lo hagas con respeto y caridad, según los valores del Evangelio...

Para dejar tu petición de oración visítanos en

Oremos juntos

«Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo» (Salmo 42, 2-3)...

Recibe nuestros artículos por email...

Subscríbete a nuestro blog y recibirás una notificación cada vez que publiquemos un nuevo artículo.

Join 7,669 other subscribers

Enlaces recomendados