Sin agua no hay vida. Así es la ley de la naturaleza. Por eso el agua es tan fundamental para todo lo que sucede en el mundo y en la historia. Las Naciones Unidas nos alertan del peligro que corre el planeta por el mal uso que hacemos del agua, cómo gastamos demasiado, cómo el calentamiento global está alterando la fisonomía al crecer los desiertos. Menos lluvias significan peores cosechas, etc., etc., porque los ejemplos son muchos, porque las consecuencias de la falta de agua son muchas.

No es de extrañar, por tanto, que también la Sagrada Escritura esté llena de ejemplos relacionados con el agua, identificando a Dios con la abundancia de agua y la ausencia de Dios con la sequía. Igual que el agua es indispensable para la vida física, la comunión con Dios es indispensable para la vida espiritual. El mayor error de la humanidad es no darse cuenta de que el ser humano está hecho de cuerpo, mente y alma. Muchos confunden la mente con el alma y se creen que saber mucho es lo que salva. Pero no es así. Lo que hay que saber es que Cristo es el Señor y que solo Él salva. Pero no basta con “saber;” hay que estar en comunión total con Jesucristo. Y eso solamente se consigue desarrollando la vida espiritual.
Desde hace décadas, nuestra sociedad occidental ha visto un resurgir de la espiritualidad, lo cual es maravilloso. Pero también ha crecido el número de aquellos que buscan una “espiritualidad a la carta” en la que ellos mismos son el centro y quien decide lo que es verdad y lo que no. Así no conseguirán su objetivo.
Es Cuaresma, nuestra época de acercarnos al único manantial de agua viva que puede saciar la sed espiritual del hombre. Nos acercamos a Él, bebemos lo que nos ofrece, lo tragamos, lo hacemos parte de nosotros mismos, nos alimentamos de Él, nos hacemos uno con Él. Y así saboreamos las aguas de la salvación.
La pregunta de este día es: ¿Es Cristo mi único Señor?
___
Juan L. Calderón
Un nuevo comienzo, Reflexiones diarias para Cuaresma y Pascua.

Comentarios
Senor Jesus el agua que tu nos das, nos salva para la vida eterna. Tu cuerpo y sangre nos trasforma para tener una mejor relacion contigo. Dame tu agua viva para poder seguir creciendo en Ti. Amen!
Tienes algo que decir
Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos.