Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores

Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores

Hace algunos años alguien me ofendió grandemente. Yo me sentía herido y traicionado. Para complicarlo, esta persona nunca me pidió perdón, lo que hace más difícil el proceso de perdonar. Me dije, el tiempo sana las heridas, así que demos tiempo.

Me di cuenta que estaba equivocado, pues al paso de un año, aquella herida estaba todavía fresca, como el primer día. Claro, porque no es el tiempo el que sana, es Cristo Jesús.

Mi director espiritual me dijo: reza por esa persona. ¿Qué?, respondí. ¿Qué rece? ¿Con lo que me hizo? No podía creer lo que me pedía, aun así decidí intentar.

Les confieso que al principio fue difícil. Casi no me salían las palabras y solo pensaba en aquella injusticia que se cometió contra mí. Pero a medida que iba orando, día a día, mi corazón iba sanando, hasta que aquella herida desapareció. Cristo sanó mi corazón. Me sentí libre.

El Evangelio de hoy (Mateo 5, 38-48) nos llama a orar por los que nos persiguen. Te invito a tratar. Verás tu corazón sanar.

Todos fallamos en esto de amar. Pero eso no es razón para dejar de intentarlo. Recuerda que el Espíritu Santo habita en ti.

Ánimo, que aunque esté oscuro y llueva fuerte, Jesús camina a tu lado.

¡Adelante con fe!

Diác. Richie

Comentarios

  1. AMÉN.

    PEDRO ARSENIO LAVARREDA ANLÉU.

Tienes algo que decir

Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos.

facebook Sigue nuestro grupo de oración en Facebook.

Apuntes del camino es nuestro weblog o bitácora, donde presentamos pequeñas reflexiones sobre los temas cotidianos que encontramos a lo largo de nuestra peregrinación...

Te invitamos a comentar, aportar, sugerir, elogiar, objetar, refutar... sobre los temas y artículos que aquí presentamos... Lo único que te pedimos es que lo hagas con respeto y caridad, según los valores del Evangelio...

Para dejar tu petición de oración visítanos en

Oremos juntos

«Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo» (Salmo 42, 2-3)...

Recibe nuestros artículos por email...

Subscríbete a nuestro blog y recibirás una notificación cada vez que publiquemos un nuevo artículo.

Join 7,648 other subscribers

Enlaces recomendados